miércoles, 5 de mayo de 2010

Atila

La existencia de Atila es la de Dios. A su paso destruyó fulminantemente toda Europa, llegó al corazón del Imperio para mostrarle al mundo que nadie podía protegerlo y luego se retiró. A su muerte su pueblo se desperdigó como si no hubiese existido jamás. Ese retiro y ausencia, que al mismo tiempo crea una nueva época, es la marca de Dios en la tierra y la prueba de su inexistencia.

Archivo:Leoattila.jpg
Rafael Sanzio: El encuentro de León Magno con Atila. Fresco, 1513-1514.

No hay comentarios: