martes, 24 de agosto de 2010

La primacía del cómo

Ciertamente, en la búsqueda por comprender el mundo, nos enfrentamos a tres preguntas básicas que debemos responder: qué, porqué y cómo. Pero de estas interrogantes la única que nos puede realmente entregar algo es la última de ellas, dado que el cómo busca en el proceso, en la manera en que el poder ha tejido, desordenada, reactiva o productivamente la realidad a la que nos acercamos. El qué siempre chocará con la substancia, el origen y por lo tanto busca conocer más que comprender. Supone una verdad última, que siempre que se la busque se llegará ineluctablemente a algo parecido a Dios. El porqué, en cambio, permite una mayor posibilidad de comprensión, dado que busca la interconexión de causas, pero siempre se encuentra atado a causas últimas, en fin, a la búsqueda del qué. Por otra parte indaga siempre en la decisión, suponiendo que detrás de todo hecho aparece una voluntad. Esta es la pregunta por antonomasia de toda teoría de la conspiración.

El cómo, en cambio, escarba en los hechos, en las decisiones ya tomadas, en las cosas ya dichas. No establece una primacía de la voluntad, sino que hace evidente las voluntades que producen la verdad, y no busca en las esencias porque ellas no tienen lugar en el devenir. 

Nader Ahriman: Reflective link between necessity and chance, part 1.

No hay comentarios: