lunes, 30 de agosto de 2010

Libertad

Muchas veces el liberalismo político y económico subraya la posibilidad de elección, la multiplicidad de opciones a la que se ve enfrentado un sujeto y a ello le llama libertad. Tomás de Aquino establecía, en cambio, una diferencia fundamental entre la libertad que hoy nos ofrecen los capitalistas (vinculada a los sentidos) y aquella que posibilita el intelecto. A través de la razón el hombre puede enfrentarse a diferentes opciones, que enlazan la particularidad con la generalidad, es decir, puede ir más allá de aquello con lo que es bombardeado cotidianamente, a sabiendas de que allí radica sólo la particularidad.

Mientras que lo que ofrece el liberalismo es sólo la posibilidad de referirnos a necesidades, poniendo a los hombres como meras existencias frente a la realidad abrumante de artilugios y cálculos, una sociedad abierta a su potencia es la que profana esa libertad y la restituye al uso común. Sólo la libertad que comprende al cuerpo en su total dimensión biológica y mental puede acceder a tal denominación, aún cuando la mera comprensión de esta necesidad de superación no constituye en absoluto la libertad.

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